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Una experiencia que cambia vidas

No tengo certeza sobre la forma adecuada en la que debemos conducirnos. De hecho, no sé si alguien la tenga. Lo único que creo es que debemos procurar dar pasos cuyas consecuencias tengan un buen resultado a corto y largo plazo. Por eso, es importante tener claridad sobre el enfoque que queremos darle a nuestros caminos personales y profesionales. Por fortuna, esta es una de las puertas que en un momento de mi vida quise tocar.


Sin embargo, el obstáculo más grande que encontré fue no saber por dónde empezar y hacia dónde dirigir mis esfuerzos. Consciente de que la problemática social se acrecienta a pasos agigantados, también mis deseos de servir.


Desconozco cuántas de las personas que me leen en este momento, creen en Dios. Pero, en mi caso particular, siento que recibí un gran abrazo suyo en el momento preciso al ponerme frente a FEE. Una fundación con el enfoque hacia el cual quería dirigirme: población infantil.


-El trabajo como voluntaria en la Fundación


Inicie como voluntaria en FEE en el mes de agosto de este mismo año. En ese momento, me encontraba desempleada, con pocos ánimos y más allá de los compromisos personales, que nunca faltan, divisaba que podía hacer algo más. Así, decidí ponerme al servicio mediante mi profesión para generar un cambio en el contexto de otras personas.


Soy abogada, vivo en la ciudad de Sincelejo, y aun en la distancia, brindo respaldo jurídico a la Fundación. Me alegro y lleno de orgullo cada vez que en redes sociales cuentan de los nuevos convenios, nuevas alianzas en pro de los niños, niñas y adolescentes de cada rincón al que hemos tenido el placer de llegar. De primera mano conozco que detrás de los proyectos liderados por FEE, hay un equipo maravilloso del cual hago parte y que he tenido la oportunidad de apoyar, brindando siempre lo mejor.


-La importancia de creer en una causa


Estoy convencida que cada esfuerzo vale la pena y que cuando trabajamos por un bien común, podemos marcar un antes y un después en la vida de muchas personas. Hoy, tengo mil razones para continuar y una de ellas, es el impacto que generamos en FEE a través del trabajo que realizamos. Creo fielmente en que podemos construir un mundo en el que todos tengamos condiciones igualitarias y acceso a las herramientas. Así, descubriremos y desarrollaremos posibilidades de crecimiento y grandes potenciales.


Lo vivido en estos meses en la Fundación ha sido infinitamente gratificante. Cada día siento que estoy haciendo algo bueno por mejorar las condiciones de vida de una de las poblaciones más importantes y parte de ello, consiste en buscar opciones para otras personas, sin importar que en determinados momentos tu situación te abrume.


A través de esta oportunidad, comprendo lo valioso de la vida y considero que nuestro principal deber es servir. De la misma manera, considero que nuestro propósito principal debe ser pensar e idear nuevas alternativas con las que podemos ayudar a más personas y de qué manera puedo compartir aquello que tengo o a lo que pude llegar, con quienes no han tenido dicha posibilidad.


Finalmente, solo me resta dar inmensas gracias a FEE por permitirme hacer parte de esta hermosa tarea. También, a cada niño, niña, adolescente por ser receptivo y tomar en sus manitos una labor que proyecta y expande su crecimiento personal y formativo. Tengo fe de que algo bueno puede suceder y hay un nuevo conocimiento por adquirir y poner en función de la sociedad.

Luzena M. Romero Montes

Voluntaria Jurídica FEE


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